domingo, 21 de mayo de 2017

El #Cristianismo y #Corea del Sur

El cristianismo evangélico ha inundado a Corea del Sur.


Este país, que una vez fue resueltamente chamanístico y confusionista, ahora parece tener más iglesias que abastos. Desde pequeñas capillas hasta las iglesias más grandes del mundo, el horizonte de las ciudades más importantes está iluminado con cruces de neón.

Los cristianos evangélicos predican casa por casa, reparten volantes y material impreso de sus iglesias en las esquinas, y ruedan por la ciudad dando sermones y homilías a través de megáfonos, instándote a aceptar a Jesús o a prepararte para enfrentar la ira del diablo. Es muy difícil pasar algunos días en Corea sin que alguien te predique.

“Vemos a Corea como la segunda Jerusalén,” dijo Hong Su Myeon, un voluntario de avanzada edad de la Presbiteriana Somang, una megaiglesia en Gangman. Él dice que Corea está liderando una ola de evangelización alrededor del mundo.

Al mismo tiempo, Hong dice, “Es verdad que [mucho] del cristianismo está corrompido. Sin embargo hay muchos pastores trabajando duro sin ser vistos, y su pasión por Dios es lo que hace que seamos tan exitosos en Corea.”

Lo que puede resultar más sorprendente al visitar Corea es que solo el 29% de la población se identifica como cristiana, de eso, aproximadamente tres cuartas partes protestante y una cuarta parte católica. Pero su entusiasmo es tan grande que eclipsa al 23% que es budista, y el 46% que dice no pertenecer a religión alguna.

“Es bastante sorprendente” cuán entusiastas son los cristianos coreanos, dice el Dr. Hwang Moon-kyung, profesor de historia de la Universidad del Sur de California. “Ellos te dan la impresión de que Corea es un país muy religioso cuando en realidad no lo es. Pero los que son religiosos tienden a serlo muy fervorosamente.”

Hasta la persecución

Este es uno de los mayores enigmas históricos del Asia Oriental: ¿Cómo este pequeño y dividido país pasó de ser uno donde los cristianos eran una nota a pie de página –un escaso 1% de la población en 1900- a ser uno de los que produce más misioneros que ningún otro país del mundo, excepto los EEUU.

Nadie hubiera podido predecir el éxito del cristianismo en Corea 200 años atrás. El catolicismo se introdujo primero en el Siglo XVIII gracias al retorno de estudiantes confusionistas que estaban en China, pero ellos lo asumieron con un interés académico. Esto implicó la llegada directa de misioneros católicos franceses y chinos a principios del Siglo XIX que puso en marcha la primera avanzada misionera.

“Durante los primeros 75 años [la iglesia católica] fue sometida a la más terrible persecución, comparable con la historia de la Iglesia primitiva,” dice el Dr. James Grayson, profesor de Estudios Coreanos Modernos en la Universidad de Sheffield. Asesinatos, torturas y masacres fueron dirigidas a los primeros cristianos por los reyes de Joseon, quienes vieron las enseñanzas de la Iglesia sobre la igualdad ante Dios como una amenaza directa a su poder.

Al menos 8.000 católicos fueron asesinados, y desde entonces varios de ellos han sido canonizados, haciendo de Corea el cuarto país del mundo con más santos. En 1984, el papa Juan Pablo II canonizó 103 de una sola vez.

Explicando y resistiendo un mundo convulsionado

La llegada del protestantismo en el Siglo XIX lo cambió todo. Para ese momento, los reyes de Jeseon estaban perdiendo su poder rápidamente, sus protectores chinos se estaban retirando, y un Japón en ascenso, América y Rusia tenían los ojos puestos sobre la península coreana. El país necesitaba toda la gracia que Dios pudiera darle.

El protestantismo llegó principalmente por misioneros americanos, tales como Horace Allen y la familia Underwood (famosos por sus máquinas de escribir). Ellos construyeron las escuelas, hospitales y universidades que los reyes no hicieron. Los cristianos tenían la reputación de que trataban a los campesinos con respeto, en comparación con el desprecio que le tenía la nobleza tradicional. La Biblia fue traducida al Hangul usando un sencillo sistema de fonética, en vez de usar solo caracteres chinos que la mayoría no hubiera podido leer.

El cristianismo se convirtió en una fuente de resistencia, especialmente contra el colonialismo japonés, que comenzó en 1910 y fue famoso por su brutalidad. Aunque no todas las iglesias eran anti japoneses, algunas lo eran.

“Para ese momento Corea no tenía otra esperanza”, dijo el Dr. Andrew Park, profesor de Teología y Ética del Seminario Teológico Unido en Dayton, Ohio. “ Ellos no podían depender de China, Rusia, América ni ningún otro país. Ellos no ayudaban. Solo Dios. Ellos estaban muy desesperados.”

Grayson dice que la anexión proveyó un enlace entre el nacionalismo y el cristianismo. “La Iglesia coreana  nunca tuvo que responder preguntas acerca de la asociación con el imperialismo occidental, porque el imperialismo en Corea era japonés.”

Religión americana, protección americana
Cuando los japoneses se fueron en 1945, la iglesia estaba altamente consolidada.  El primer presidente surcoreano, Syngman Rhee, fue un protestante educado en EEUU. Inclusive Kim Il-sung, primer gobernante de Corea del Norte, fue presbiteriano cuando niño.

Después de la Guerra de Corea, los surcoreanos vieron a los americanos como salvadores, y a la religión americana y el cristianismo como una fuente de fuerza y riqueza. Los líderes protestantes en Corea del Sur “se volvieron muy familiares con la también llamada religión protestante al estilo americano, un tipo de religión americana”, según el Dr. Song Jae-Ryong, profesor de Sociología en Universidad Kyunghee, y Presidente de la Asociación Coreana para Sociología de la Religión. Ellos adoptaron los temas evangélicos americanos y trabajaron duro para convertir a Corea del Sur en una nación cristiana.

“De algún modo, América se convirtió en un sustituto del rol que tradicionalmente ocupó China,” dice Grayson, la de un hermano mayor protector.  Esto afectó el modo como los cristianos se veían a sí mismos, e hizo de América “el modelo de un Estado cristiano”.
Entre 1950 y 1980 Corea del Sur fue gobernada por una serie de hombres fuertes y generales asesinos. Algunos eran cristianos y otros no lo eran pero todos eran fanáticos anticomunistas, lo cual resultaba compatible con el protestantismo evangélico.

Muchos predicadores cristianos eran del norte, Pyongyang fue un semillero del cristianismo antes de la Guerra de Corea y cuando ellos huyeron al sur trajeron un odio virulento contra el comunismo. El cristianismo conservador evangélico engrana bien con los autoritarios, dictadores de mentes desarrolladas, y las dos fuerzas se complementan la una con la otra.
La evangelización se esparció con el desarrollo. Frecuentemente, las nuevas fábricas tenían capellanes, como lo hicieron los militares, lo que requería tres años de servicio de cualquier joven varón coreano. El trastorno provocado por la veloz industrialización envió a muchos coreanos a las capellanías luchando por algo en lo cual creer.

“Si la sociedad cambia muy rápidamente a gran escala, algunas personas son dejadas atrás, y esas personas tienen emociones y sentimientos sicológicos de privación”, dice Song. Como resultado, ellos irán frecuentemente a la iglesia, tal vez a una de la que le hablaron en el trabajo o a la que se enteró por un volante en la calle.

El ascenso de la Megaiglesia

Muchas personas también dejaron sus pueblos por ir a la gran ciudad, y de pronto se encontraron solos con necesidad de un grupo social, una cultura donde los grupos sociales tienen excesiva importancia para la identidad. En muchos casos, mientras más grande sea el grupo, mejor.

El evangelista más exitoso fue, por mucho, Cho Yong-si, también conocido como Paul o David Cho. Al final de los 50 él fundó Yoido Full Gospel Church, con -tal como le gusta presumir- solo seis miembros. Ahora es la iglesia más grande del mundo con más de 830 mil miembros. Ocupa una manzana entera en el centro de Seúl y vale muchos millones de dólares.

Hay docenas de megaiglesias en Corea – Presbiteriana Somang, Nambu Full Gospel, Asambleas de Dios, Gracia y Verdad, Presbiteriana Myungsung, Metodista Kum Ran, Presbiteriana Young Nak, Metodista Soong Eui-todas ellas con más de 50 mil asistentes cada domingo, algunas muy por encima de los 100 mil.

Park dice que las megaiglesias tienen un “efecto aspiradora”,  succionando miembros de las iglesias pequeñas. “A la gente le gusta reunirse”, dice Park, explicando la popularidad de las megaiglesias en Corea. “Mientras más gente se reúna, más feliz es la gente”.

También dice que las iglesias grandes hacen menos presión para que seas miembro, porque eres más anónimo.

Las iglesias grandes ofrecen otros beneficios tangibles. “Si perteneces a una gran iglesia, eso te da un gran sentido de pertenencia”, dice Song. “Y esa iglesia, como todos son miembros de una familia en lo emocional, se ayudan para hacer redes empresariales, negocios, y así sucesivamente”.

Cristianismo coreano

Muchos pastores han estado ansiosos por imitar el éxito de Cho con su Yoido Full Gospel. El cristianismo siempre ha sido sinónimo de riqueza en Corea, pero en el caso de Cho, es un poco más que eso. En 2014, Cho fue condenado por malversación de 12 millones de dólares de los fondos de la iglesia, recibió una multa y le suspendieron la sentencia, aunque su hijo sí fue a prisión. La iglesia fue tan trastocada que Ancianos atacaron a Ancianos (incluso físicamente) y las acusaciones crecieron de tal manera que los 12 millones de dólares fueron apenas la punta del iceberg. Cho y su familia desaparecieron secretamente más de 500 millones de dólares.

A lo largo de Corea, las historias de lujosos estilos de vida libres de impuestos de líderes protestantes causaron una desconfianza casi universal por parte de los no cristianos, y muchos cristianos se hartaron de lo que ellos percibieron como corrupción generalizada detrás del púlpito. Una encuesta del 2015 encontró que solo el 20% de los coreanos creen en los pastores protestantes.

“La ideología de la religión cristiana o el protestantismo, es que un cristiano pobre no es cristiano”, dice Song. Existe la creencia generalizada, influenciada por el chamanismo, de que Dios quiere que seas rico, y quiere que la nación coreana sea rica. La mayoría de los cristianos atribuyen el rápido crecimiento a la prosperidad de Corea del Sur a la obra de Dios.
Tanto en el presente como en el pasado, los coreanos visitan chamanes, personas que supuestamente hablan con espíritus que están a su alrededor, no para cuidarles en el más allá, sino para la buena fortuna de ahora, para el éxito en los negocios, la sanidad de alguna dolencia, por buenas calificaciones en el examen de un hijo. Este chamanismo se ha infundido dentro del cristianismo coreano, donde los cristianos oran diariamente por salud, riqueza y felicidad, y los ministros cristianos trabajan para garantizarlo.

“Siempre ha habido la creencia básica de que el predicador, llámese chaman o ministro cristiano, tiene este tremendo acceso a los dioses o a Dios”, dice Hwang. Cho, como muchos ministros cristianos y la mayoría de los chamanes, afirma ser capaz de sanar espiritualmente a personas de enfermedades médicas reales, especialmente la parálisis. Al final de cada servicio en Yoido, el ministro lee una larga lista de condiciones médicas exigiendo que se vayan.

Los servicios protestantes en Corea rara vez son moderados, las personas caen en trances, hablan en lenguas, y proclaman en voz alta su lealtad a Dios con la esperanza de cosechar los beneficios no solo en la vida futura sino también en esta.
¿No más crecimiento?

El atractivo del protestantismo evangélico parece haber chocado con un muro. Las tasas de asistencia y el número de coreanos que dicen ser protestantes, se ha estancado. El movimiento de democratización causó que muchos jóvenes coreanos se resintieran con el régimen tan conservador que muchas iglesias apoyaron. Corrupción, batallas intestinas dentro de las iglesias, y el singular enfoque de crecimiento a cualquier costo perjudicó la asistencia a las iglesias.

En contraste, la iglesia católica ha seguido creciendo, en buena medida porque es percibida como progresista, anti-régimen, por encima de la corrupción y más democrática, por irónico que esto pueda parecer a las mentes reformistas de occidente. Kim Dae-jung, un disidente muy conocido durante las dictaduras y que luego se convertiría en presidente y ganaría el Premio Nobel de la Paz, era católico. Aunque había una teología “minjung” entre algunos protestantes, hizo hincapié en la democracia y la libertad durante la dictadura, y esto solo fue predicado en pocas iglesias.

La pregunta sigue siendo cómo serán las relaciones entre las diferentes facciones religiosas en Corea del Sur. Los protestantes mantienen una poderosa fuerza conservadora, obstaculizando los eventos de orgullo LGBT, manifestando en contra de Corea del Norte, e incluso manifestando en contra de la introducción de la carne Halal en algunas tiendas, una medida destinada a atraer turistas de países musulmanes.

En 2009, algunas evidencias evolucionistas fueron retiradas de las escuelas secundarias a causa de la presión de grupos religiosos, y una tercera parte de los coreanos –más que el número de cristianos- no cree en la evolución.
El expresidente Lee Myung-back fue criticado por los budistas y los no-religiosos por conformar su gabinete con miembros de su misma iglesia, la Presbiteriana Somang, donde él es un Anciano. El actual presidente Park Geun-hye es ateo, pero la base conservadora que lo apoya es de los cristianos.

El entusiasmo evangélico para enviar misioneros a lugares que la mayoría nunca iría –incluyendo Afganistán, Irak, Jordania y Yemen- ha causado dolores de cabeza al gobierno. En el 2007, después de ignorar las advertencias del gobierno, 27 misioneros coreanos en Afganistán fueron secuestrados por el Taliban, y dos fueron asesinados. En 2009, el ministro coreano de relaciones exteriores advirtió a los cristianos coreanos detener las misiones en los países árabes, temiendo que eso convirtiera a los coreanos en objetivos terroristas.

Volver a Somang

Pero para el visitante ocasional, el cristianismo difícilmente parece estar desapareciendo.
Park Yong-jin, un hombre de edad media esperando a las afueras de la Iglesia Somang, dice que Corea es particularmente bendecida por Dios por encima de otros países, y que el cristianismo  “ayudó a Corea a adaptarse a la cultura occidental y disponerse para el desarrollo”. Cuando le preguntamos por qué los coreanos son tan apasionados con su religión, él respondió, “Es el carácter de los coreanos. ¡Nosotros siempre somos apasionados!”

Parados cerca de las escaleras de la misma iglesia, Park Ki-min dijo que, para él, el cristianismo no se trata de riqueza material o crear redes de negocios, o jactarse del tamaño de la congregación.

“Mi meta es despertar cada día y sentirme agradecido con Dios”, dice. “Y este es el modo correcto de vivir”.
Originalmente publicado en inglés en http://thediplomat.com/
Dave Hazzan es un escritor independiente canadiense en Corea del Sur que ha escrito mucho acerca de la sociedad y la cultura coreana. Ha sido publicado en VICE, Korea Herald, Korea Times, entre muchas otras publicaciones.

Fuente: PalabraFresca.wordpress.com

martes, 16 de mayo de 2017

La señal innegable de la Segunda Venida de #Cristo



Las señales de la Segunda Venida de Cristo están a nuestro alrededor. Cuando Sus discípulos le pidieron a Jesús que describiera las señales, Él les dio varias.

- El pueblo judío de nuevo en posesión de Jerusalén (Lucas 21: 24-28)

- el Evangelio predicado en todo el mundo (Mateo 24:14)

- la llegada de la curva exponencial (Mateo 24: 3-8) ... y más.

Los profetas del Antiguo Testamento también señalaron una serie de señales.

-Un aumento en el viaje y el conocimiento (Daniel 12: 4)

- el surgimiento de una Europa unida (Daniel 2:42)

- el surgimiento de la alianza Gog de Magog (Ezequiel 38-39) ... y más.

Hoy en día, todas estas señales están presentes o en proceso de ser cumplidas. Sin embargo, durante 1.800 años, ninguna de estas señalws estaban presentes. Piénsalo bien. Ninguno de las señales. ¿Pero hoy? Hoy, están a nuestro alrededor.

Sin embargo, la mayor parte del mundo sigue ignorando el pronto regreso de Jesucristo. Aunque puedo entender por qué algunas personas pueden pasar por alto algunas de estas señales, no entiendo cómo podrían perderse una señal en particular.

Es una señal clara e inconfundible. Creo en y por sí mismo, que no sólo muestra que el regreso de Jesús está cerca - sino creo que demuestra la existencia de Dios más allá de toda duda. Entonces, ¿cuál es esta señal?

Israel: La existencia del moderno Israel es una señal clara e inconfundible de que Jesús está a punto de regresar.

Israel de vuelta a la tierra

Siglos de antemano, Dios predijo la nación moderna de Israel. Prometió traer al pueblo judío de vuelta a la tierra y restablecer la antigua nación.

Moisés declaró la promesa de Dios cuando dijo que Dios reuniría al pueblo judío de las naciones donde Él los dispersaría y los traería de regreso a la tierra de Israel (Deuteronomio 30: 3-5).

Jesús también predijo el renacimiento de Israel. Dijo que Jerusalén sería destruida y el pueblo judío llevado a servirdumbre como esclavos en todas partes del mundo (Lucas 21:24). Luego dijo que el pueblo no judío controlaría Jerusalén hasta que el pueblo judío regrese a su posesión (Lucas 21:24).

Los profetas también predijeron el resurgimiento de Israel. Oseas dijo que el pueblo de Israel pasaría mucho tiempo sin rey, sacrificios, pilares sagrados o sacerdotes.

Luego, en los últimos días, regresarán a la tierra (Oseas 3: 4-5). Joel dijo que Dios juzgará al mundo en el tiempo en que restituya a Judá y a Jerusalén, trayendo a su pueblo de entre las naciones donde fueron esparcidos (Joel 3: 1-2).
Este regreso de los judíos a la tierra de Israel se repite una y otra vez por los profetas. Jeremías dijo que Dios los reuniría en la tierra justo antes de Su regreso (Jeremías 23: 7-8) y los restauraría a la tierra de Israel desde tierras lejanas (Jeremías 30: 2, 10).

Ezequiel dijo que Dios los llamaría de "entre las naciones" (Ezequiel 39:28) y los recibió de las tierras donde fueron esparcidos (Ezequiel 20:34). Isaías dijo que Dios los llamaría desde "los rincones más alejados de la tierra" (Isaías 11:12).
El rey David dijo que Dios los reuniría de "el norte, el sur, el este y el oeste" (Salmo 107: 3). Y dijo Zacarías, aunque "esparcidos entre las naciones", Dios traerá a su pueblo a la tierra de Israel (Zacarías 10: 9).

Jeremías dijo que vendrá un día en que la gente ya no se referirá al Dios de Israel como el que rescató a su pueblo de la tierra de Egipto.
En cambio, se referirán a Él como quien trajo a Su pueblo de regreso a la tierra de Israel de todos los países del mundo donde Él los había exiliado (Jeremías 16: 14-15). Todo el mundo vivo en la tierra hoy es un testigo de esta profecía cumplida. Es una señal innegable de la Segunda Venida.

Israel en los últimos días

El reagrupamiento del pueblo judío en Israel es un milagro en nuestro tiempo. Pero los profetas tenían mucho más que decir acerca de esta señal monumental de los últimos días. Dijeron que Israel renacería de una manera específica. No sólo se reuniría a la gente, sino que la nación tendría rasgos específicos.

1) Nacido en un solo día - Isaías dijo que la naciente nación de Israel vendría en un solo día. Lo comparó con una mujer "que da a luz en un instante sin dolores de parto" (Isaías 66: 7-9).
Escrito hace más de 2.500 años, la profecía de Isaías parecía ridícula. Ninguna nación había nacido en un solo día.

Pero Israel lo hizo. El 14 de mayo de 1948, David Ben-Gurion leyó la Declaración de Independencia de Israel, un documento que declaraba a Israel como un estado independiente. Ese mismo día, los Estados Unidos reconocieron a Israel como una nación independiente y soberana.

2) Una, Naciones Unidas - Cuando Salomón murió hace casi tres mil años, Israel irrumpió en los reinos del norte y del sur.

Permaneció dividido durante las vidas de Isaías y Ezequiel. Sin embargo, ambos proclamaron que la nación reunida de Israel sería una sola nación unida, tal como vemos hoy con la moderna nación de Israel.

Isaías dijo que Israel y Judá ya no serían rivales (Isaías 11:13). Y Ezequiel dijo que el pueblo reunido sería unificado en una nación (Ezequiel 37:22).

3) El Desierto Florecerá - A través del profeta Isaías, Dios prometió que Israel florecería en agricultura y llenaría a todo el mundo de su fruto (Isaías 27: 6). Repitió esta promesa ocho capítulos más tarde cuando dijo que el desierto florecerá (Isaías 35: 1).

Por medio de Ezequiel, Dios dijo que su pueblo volvería a entrar en la tierra, produciría mucho fruto y sería más próspero que nunca (Ezequiel 36: 8-11). ¿Lo vemos hoy? Sí. En una visita de 1869 a lo que hoy se conoce como la nación de Israel, el autor Mark Twain describió la tierra como "estéril", "aburrida de color" y "de forma poco pintada". Todo lo que vio eran "desiertos desagradables bordeados de una débil vegetación".

Sin embargo, hoy, la pequeña nación es un gigante de la agricultura. La tierra es fructífera y próspera, e Israel es uno de los principales productores de cítricos frescos del mundo y un exportador neto de más de cuarenta variedades de frutas.

4) Rodeado de Enemigos - La Biblia dice que el pueblo reunido de Israel estaría rodeado de enemigos. "Venid, limpiemos la nación de Israel, destruyamos la memoria de su existencia", dice (Salmo 83: 4). "Tomemos por nosotros estos pastizales de Dios" (Salmo 83:12). Ezequiel dijo que los vecinos de Israel dirían: "Dios nos ha dado su tierra" (Ezequiel 11: 14,17), y "Israel y Judá son nuestros, y tomaremos posesión de ellos" (Ezequiel 35:10).

Esto es lo que vemos hoy. Desde el renacimiento de Israel en 1948, los titulares diarios han incluido estos versículos bíblicos. Las naciones musulmanas circundantes reclaman la tierra de Israel para sí mismos. No tienen nada que ver con el Dios de Israel. Los profetas predijeron esta situación exacta hace más de 2.000 años.

5) Un ejército pequeño y poderoso - Siglos de antemano, la Biblia dice que la naciente nación de Israel sería un gran poder militar. Ezequiel dijo que la nación reunida de Israel pondría "un ejército muy grande" (Ezequiel 37:10). Zacarías dijo que sería como un fuego entre haces de grano, quemando las naciones vecinas (Zacarías 12: 6).

Sería tan exitoso que incluso el más débil soldado israelí será como David (Zacarías 12: 8). Desde 1948, Israel ha luchado no menos de cuatro guerras convencionales contra sus vecinos. A pesar de superar en número a más de 50 a 1, y a pesar de estar rodeado por todos lados, Israel ha experimentado una victoria abrumadora cada vez.

Un milagro en nuestro tiempo

La reaparición de Israel en la escena mundial es un milagro moderno. Hace más de 2.000 años, Dios prometió una y otra vez traer al pueblo judío de nuevo a la tierra que Él le dio a Abraham. Durante 1.878 años, la nación de Israel no existía. Durante todos esos años, el pueblo judío estaba esparcido por todo el mundo. Sin embargo, permanecieron apartados para Dios.

A diferencia de los heteos, los amorreos, los jebuseos y otros pueblos conquistados, no se asimilaron a las naciones donde vivían.  Entonces, en 1948, Dios cumplió su promesa e hizo de Israel una nación una vez más. Renació en un solo día (Isaías 66: 7-9).
Fue unificado como una nación (Ezequiel 37:22). Transformó un desierto desierto en una abundante tierra de frutas (Isaías 27: 6). Y en la cara de muchos enemigos, Dios ha dado a Israel la victoria militar después de la victoria, tal como lo prometió (Zacarías 12: 6).

Todos somos testigos de este milagro. ¿Cómo podría alguien ver la nación de Israel y no dar gloria al Dios de Abraham, Isaac y Jacob? ¿Cómo podría alguien negar que esto es algo menos que lo que Dios está haciendo? Dios prometió traer a su pueblo de vuelta a la tierra, y Él lo hizo.

El renacimiento de Israel como nación es algo más que una profecía cumplida. Es uno de los eventos más grandes de la historia mundial. ¿Por qué? Porque es una señal innegable de la Segunda Venida de Jesucristo.

Junto a la convergencia de todos las señales de los últimos tiempos (Lucas 21:28), es posiblemente la señal más grande de todas. Durante 1.878 años, los cristianos no pudieron apuntar a esta señal. Desde 1948, sí pueden.

Isaías dijo que Jesús regresará y establecerá su reino eterno después de que el pueblo judío regrese a la tierra de Israel (Isaías 11: 11-12).
Joel dijo, después de la restauración de Israel, Dios reunirá los ejércitos del mundo en el valle de Josafat (Joel 3: 1-2). Esta es una referencia directa al Armagedón (Apocalipsis 16:16) que ocurre justo antes del regreso de Jesucristo.

Miqueas dijo que Dios reunirá a su pueblo exiliado y hará de ellos una nación fuerte, y entonces, Dios gobernará desde Jerusalén como su Rey para siempre (Miqueas 4: 6-7).

El mensaje es claro. Es innegable. Israel está de vuelta, y Jesús viene (Apocalipsis 22:20).

Fuente: ProphecyNewsWatch.com

viernes, 12 de mayo de 2017

La #profecía del fin de días describe a #Erdogan liderando a Ismael (árabes) a la #guerra final de Jerusalén

Y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande; porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. (2Crónicas 20:15 RVR-1960)

La batalla de Montgisard en Jerusalén para1177 durante durante las cruzadas. 
(Charles-Philippe Larivière / Wikimedia Commons)

Esta semana, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, se estableció como líder en el final de los días al pedir que el Islam se uniera a Jerusalén. La declaración desconcertante de Erdogan podría ser el grito que reúne al mundo de Ismael (pueblo árabe) para la tercera y última batalla profetizada de Jerusalén que precede al Mesías.

El lunes, en la ceremonia de inauguración del Foro Internacional sobre Al-Quds Wakfs (Estambul), Erdogan pidió a cientos de miles de musulmanes que ascendieran al Monte del Templo, atronando, "Cada día que Jerusalén está bajo ocupación es un Insulto a nosotros".

El Rabino Berger, rabino de la Tumba del Rey David en el Monte Sión, cree que el llamado de Erdogan a los musulmanes estaba basado en una profecía judía que es anterior al Islam.

"Erdogan está cumpliendo una profecía como líder de su país", dijo  el Rabino Berger a Breaking Israel News. "Al igual que Faraón en Egipto."

El rabino relató una profecía escrita en Pirkei D'Rebbe Eliezer, una colección de exégesis bíblica que se cree fue compilada en el siglo VII. Explicó que según la profecía, los "hijos de Ismael", que el rabino identifica como Islam, harán una guerra contra "Edom", que el rabino identifica como cristianismo. Después de esta guerra, los hijos de Ismael harán tres guerras contra los judíos enfocados alrededor de Jerusalén.

"El rabino Ismael (el Sumo Sacerdote) dijo:" Tres guerras de confusión que los Hijos de Ismael están destinados a pagar en Israel en los últimos días ", dice la profecía, citando un versículo de Isaías.


Porque ante la espada huye, ante la espada desnuda, ante el arco entesado, ante el peso de la batalla. 
(Isaías 21:15 RVR-1960)


La profecía continúa: "Y de allí, el Mesías de la Casa de David crecerá, y él testificará su destrucción, y luego vendrá a Israel".

El Rabino Berger explicó cómo la profecía, escrita cientos de años antes de que Mahoma fundara el Islam, se relacionara con los acontecimientos actuales.

"La guerra entre el Islam y el cristianismo ha estado sucediendo desde hace algún tiempo, en Europa y América", dijo el rabino Berger. Identificó las dos intifadas que Israel ha sufrido, la primera de 1987 a 1993 y la segunda de 2000 a 2005, como las dos primeras guerras a las que se refiere la profecía.

"Erdogan acaba de declarar la tercera y última guerra para Jerusalén tal como se predecía en la profecía", dijo el rabino Berger.

Señaló que si bien Erdogan no parecía el líder árabe natural para unir a los musulmanes, había tocado un mensaje universal dirigido a Jerusalén que, en cierto sentido, "activaría" la necesidad de cumplir la profecía.

"El mundo del Islam está luchando entre sí y Erdogan no es un líder islámico importante", dijo el Rabino Berger. "Pero su llamado a unirse en la lucha por Jerusalén resonará entre los musulmanes porque es la llamada que han estado esperando. Está escrito en sus almas".

La guerra islámica para Jerusalén también se predijo en el Zohar, el trabajo fundacional de la mística judía. Está escrito en el Zohar que en el sexto ciclo de 1.000 años (6,000 años) "habrá un proceso espiritual de 70 días", que "devolverá la Torá a Moisés". El Zohar (Vayera 1: 119a) predice entonces una guerra multinacional para Jerusalén dirigida por el Islam, basando esta profecía en un versículo en el capítulo final de Zacarías .

Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén; y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad.
(Zacarías 14:2 RVR-1960)

El profesor Ze'ev Maghen del Centro de Estudios Estratégicos Begin-Sadat (BESA) explicó que Turquía tiene también un poderoso interés político en Jerusalén, que se relaciona con los lazos históricos entre las dos regiones.

"Debe recordarse que Erdogan heredó el título de líder del Imperio Otomano, que gobernó Jerusalén y sus lugares sagrados, política y religiosamente, durante 400 años", dijo Maghen a Breaking Israel News. "Erdogan es, después de todo, un islamista, y Jerusalén es la tercera ciudad más sagrada del Islam".

El profesor explicó que, como líder de la actual encarnación del Imperio Otomano, Erdogan ve que es su papel liderar la batalla islámica por Jerusalén.

"Puesto que Arabia Saudita como líder del Wahabismo Sunni gobierna la ciudad santa de La Meca, es natural que un llamado a la guerra se centre en Jerusalén", dijo el Dr. Maghen. "Por esa razón, Irán tiene un Día de Jerusalén".

Irán instituyó el "Día de Quds" en 1979 como un día festivo anual celebrado en el último día del período de ayuno del Ramadán. Su intención era estar en oposición directa a la celebración de Israel del Día de Jerusalén. En su inicio, el ayatolá Jomeini, el líder espiritual de Irán, declaró la "liberación" de Jerusalén un deber religioso para todos los musulmanes.

Esencialmente, el Dr. Maghen concluyó: "El llamado de Erdogan para que el Islam se unifique en la lucha por Jerusalén se remonta a Suleiman el Magnífico, llevando a la batalla de 200 años contra los Cruzados Cristianos".


Fuente: BreakingNewsIsrael.com

#ALERTA: Hace 2.000 años, el #Profeta Nehemías realizó este rito del Templo para revivir los sacrificios. Ahora, el #Sanedrín lo está reviviendo

"...pero si os volviereis a mí, y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre". (Nehemías 1:9 RVR-1960)


Al día siguiente de la Fiesta de Shavuot (Semanas), el Sanedrín volverá a hacer una ceremonia oficialmente estableciendo las fronteras de Jerusalén con el propósito de restablecer el servicio del Templo. El último realizado por Nehemías en el siglo VI aC; este fue el paso final antes de comenzar los sacrificios, pero hoy, también se entiende como una declaración política poderosa y oportuna.

El rabino Hillel Weiss, portavoz del inminente Sanedrín, dijo que el establecimiento de estas fronteras es quizás el paso final para restablecer el servicio del Templo, señalando que inmediatamente después de que Nehemías restableció los límites de Jerusalén, los sacrificios comenzaron de nuevo.

"Lo único que falta hoy para comenzar a traer sacrificios es el altar", explicó el rabino Weiss a Breaking Israel News. "Cuando eso esté listo, tendremos que tener estas fronteras firmemente establecidas".

Los sacrificios que se requieren para ser comidos en Jerusalén, tales como las ofrendas de paz, las primicias y el cordero pascual, deben ser comidos dentro de los límites de la ciudad. El establecimiento de estos límites designa el área de santidad.

El rabino Weiss explicó que según la ley de la Torá, una adquisición de tierra debe ir acompañada de un acto físico. Una persona que compra o hereda la tierra debe caminar las fronteras o tener una comida en la tierra. En tres semanas, el día después de la Fiesta de Shavuot, el Sanedrín marcará puntos a lo largo de la frontera e intentará caminar tanto como sea posible. Todavía están en proceso de recibir el permiso de la Policía de Jerusalén, pero en el pasado, muchas actividades orientadas al Templo se han retrasado o desviado debido a las restricciones de la policía.

El rabino Weiss admitió que el movimiento tenía un fuerte motivo político.

"Es el Jubileo de Jerusalén es el momento de restablecer la santidad de Jerusalén", explicó el Rabino, refiriéndose al próximo 50 aniversario de la unificación de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días. "El presidente Trump está viniendo en su primera visita oficial. Debemos dejar claro para él, como líder de una nación amiga de Israel, que la capital judía eterna está de nuevo dispuesta a cumplir su papel bíblico. Esto también es una respuesta directa a las absurdas proclamas de la UNESCO, que vienen para evitar que los judíos cumplan su propósito bíblico".

El pasado martes, en el Día de la Independencia de Israel, el Consejo Ejecutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) aprobó una resolución en París declarando la soberanía judía en toda Jerusalén como ilegal. La resolución declaró que la Ley de Jerusalén, que designaba a la ciudad como la capital de Israel y pasaba por la Knesset en 1980, era "nula y sin valor". La resolución se amplió en anteriores resoluciones de la UNESCO que cedieron un monopolio religioso sobre el Monte del Templo al Islam.

 Como primer paso en el proceso de establecimiento de las fronteras de Jerusalén para el Tercer Templo, el Sanedrín escuchó el testimonio del Dr. Daniel Michelson, profesor del Instituto Weizmann, que ha realizado un exhaustivo estudio sobre las fronteras de Jerusalén y el Segundo Templo, según lo establecido por Nehemías.

Para comenzar a ofrecer sacrificios, Nehemías reconstruyó los muros de Jerusalén basados ​​en las fronteras del Primer Templo establecido por el Rey Salomón y el Rey David. Los restos de estas paredes fueron descubiertos por los arqueólogos Bliss y Dickie en la década de 1890. El rabino Michelson basó sus medidas y mapas en sus hallazgos y en descripciones detalladas en el capítulo tres del Libro de Nehemías.

"Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar." (Nehemías 4:6 RVR-1960).

Después de designar las fronteras, el Sanedrín volverá a hacer la ofrenda de acción de gracias de Nehemías de veinte panes.

El Sanedrín también comenzó las deliberaciones sobre el establecimiento de las fronteras de Jerusalén para el Tercer Templo. Aunque el Sanedrín aún no ha llegado a un consenso sobre los límites precisos, las fronteras de Jerusalén en el Tercer Templo serán sustancialmente mayores que las del tiempo del Segundo Templo. Según el estudio del Profesor Michelson basado en descripciones en el Libro de Ezequiel, los límites de Jerusalén para los propósitos del Templo serán más de siete millas de cada lado. El Sanedrín realizará una adquisición condicional, de modo que cuando los sacrificios sean renovados en el Tercer Templo, la adquisición entrará en vigor.

Fuente: BreakingNewsIsrael.com









viernes, 5 de mayo de 2017

¿Días contados? Miembros del #Congreso mantienen conversaciones secretas para revocar a #Trump


Miembros del Congreso de EE.UU. están manteniendo "conversaciones privadas" sobre si el presidente Donald Trump debe ser depuesto de su cargo, escribe el periodista Evan Osnos en 'The New Yorker'.

Como ejemplo, el columnista cita al senador Mark Warner, el demócrata de mayor rango en el Comité de Inteligencia de EE.UU., quien "dijo en privado a sus amigos que apostaba dos a uno a que Trump no completaba su mandato".

Escándalos y descontento

Los primeros cien días del republicano al frente de la Casa Blanca han estado marcados por numerosos escándalos y contratiempos. Osnos apunta que el índice de aprobación de Trump es de un 40% (el más bajo registrado en la historia por un presidente recién elegido) y que su círculo cercano también está en el punto de mira: Ivanka Trump y su esposo, Jared Kushner, se han convertido en altos funcionarios de la Casa Blanca, lo que ha generado fuertes críticas sobre posibles conflictos de intereses que afecten a sus negocios privados.


"Entre octubre y marzo, la Oficina de Ética Gubernamental recibió más de 39.000 consultas públicas y quejas, un aumento del 5.000% con respecto al mismo período al inicio de la Administración Obama", señala el periodista. "Nadie ocupa la Casa Blanca sin críticas, pero Trump está asediado por dudas de un orden diferente", indica.

Dos vías para revocar a Trump

Salud mental
El columnista destaca que la Constitución de EE.UU. ofrece dos posibles vías para que un presidente sea revocado de su cargo. La primera es a través de una acusación por el Congreso apelando a la Vigesimoquinta Enmienda de la Carta Magna, que permite que un presidente sea revocado si es considerado mentalmente imposibilitado e "incapaz de cumplir con los poderes y deberes de su cargo". Ese dictamen puede ser aprobado por el vicepresidente y una mayoría del gabinete o por un cuerpo separado, tal como un panel de expertos médicos nombrado por el Congreso.

En esta línea, Osnos apunta desde la toma de posesión de Trump "varios miembros del Congreso han mostrado preocupación por su salud mental como una razón para cambiar la ley". 

Así, a principios de abril, el demócrata Jamie Raskin presentó junto con otros 20 miembros del Congreso un proyecto de ley para ampliar la autoridad del personal médico para evaluar la aptitud mental de los presidentes. "Creen que tienen el deber constitucional de convocar a un cuerpo para evaluar la salud de Trump", explica el periodista.


El analista también señala que más de 53.000 profesionales de la salud mental han firmado una petición en la que aseguran que Trump "manifiesta una grave enfermedad mental que le hace psicológicamente incapaz de desempeñar completamente sus funciones de presidente".

"Creo que la invocación de la sección 4.ª de la Vigesimoquinta Enmienda no es una fantasía, sino una herramienta totalmente factible. No inmediatamente, pero sí antes de 2020", sostiene Laurence Tribe, profesor de Derecho de la Universidad de Harvard.

Crisis constitucional
Asimismo, Osnos también afirma que Trump podría causar una "crisis constitucional" que le cueste su cargo si decide no cooperar con las investigaciones del Congreso sobre sus presuntos vínculos con Rusia, algo que algunos miembros de la Cámara esperan que suceda.

Por su parte, William Kristol, quien trabajó como jefe de personal del vicepresidente Dan Quayle bajo la presidencia de George H. W. Bush, cree que ha habido un cambio razonable en la visión sobre la destitución de Trump."Hay entre un 1 % y un 50% [de posibilidades de que sea revocado]", señala.

Fuente: TuNoticiaPR.com y RT




miércoles, 3 de mayo de 2017

#UNESCO aprobó su malvada resolución: “#Israel no tiene vínculos históricos ni culturales con #Jerusalém”


El organismo cultural de la ONU aprobó el martes la última de una serie de resoluciones que niega el derecho de Israel a Jerusalém, en un movimiento enérgicamente condenado por Israel pero que a su vez ha sido resaltado por Israel como una hazaña diplomática debido al creciente número de países que se opusieron a ella.

Presentado al Consejo Ejecutivo de la UNESCO por Argelia, Egipto, Líbano, Marruecos, Omán, Qatar y Sudán, la resolución sobre “Palestina ocupada”, establece que Israel no tiene derechos legales o históricos a ningún lugar en Jerusalém, la cual se esperaba que sería aprobada, dada la automática mayoría anti-Israel en el organismo de 58 miembros.
La votación, que coincidió con el Día de la Independencia de Israel, fue aprobada con 22 países a favor, 23 abstenciones, 10 en contra y tres ausencias.
La resolución indica el rechazo de la soberanía del Estado judío a cualquier parte de Jerusalém.
En todo el documento Israel es denominado como la “fuerza de ocupación en Jerusalém”, lo que indica que no tiene vínculos legales o históricos a ninguna parte de la ciudad.
La resolución también critica duramente al gobierno por varios proyectos de construcción en la ciudad vieja de Jerusalém y en los sitios sagrados en Hebrón, y llama a poner fin al bloqueo de Gaza por parte de Israel sin mencionar los ataques desde la Franja de Gaza controlada por Hamas.
Los 10 países que votaron en contra de la resolución fueron los EE.UU., Reino Unido, Italia, Países Bajos, Lituania, Grecia, Paraguay, Ucrania, Togo y Alemania.
Su redacción fue un poco menos dura en cuanto a Jerusalém que las resoluciones anteriores, en la que sí afirma la importancia de la ciudad a los “tres religiones monoteístas”.
Inmediatamente después de que la resolución fue aprobada, el embajador de Israel ante la UNESCO, Carmel Shama-Hacohen, envuelto en una gran bandera israelí, se dirigió a todos los presentes.
“Incluso ahora, después de esta desgraciada votación, esta bandera azul y blanca está volando alto sobre el Monte del Templo en la capital eterna, Jerusalém y en todo Israel, ondeando en el viento, diciendo a todos: «aquí estamos, y estamos aquí para quedarnos»”dijo Shama-Hacohen.

El embajador de Israel ante la UNESCO Carmel Shama Hacohen (L), envuelto en una bandera israelí, en la sede de París de la agencia cultural de las Naciones Unidas el 2 de mayo, 2017 (Erez Lichtfeld)

“Esta decisión sesgada y descaradamente engañosa, y los intentos para disputar la conexión entre Israel y Jerusalém, no cambiarán el simple hecho de que esta ciudad es la capital histórica y eterna del pueblo judío”, dijo Danny Danon, embajador de Israel ante la ONU dijo en una declaración. “Israel no estará en silencio ante esta vergonzosa resolución”.
Embajador de Israel, Danny Danon habla en una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, 20 de abril de 2017. (Foto ONU / Rick Bajornas)

En el período previo a la votación del martes, diplomáticos israelíes habían estado ocupados tratando de evitar que un acuerdo europeo-árabe consiga que los miembros europeos del Consejo voten a favor o se abstengan a cambio de un texto un poco más suave.
El primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que realizó llamadas telefónicas a los líderes europeos, en un intento de convencerles de rechazar la resolución.
El martes Netanyahu criticó duramente a la resolución de la UNESCO que hace caso omiso de la milenaria conexión del pueblo judío a la capital de Israel.
Fuente: Estado de Israel






domingo, 30 de abril de 2017

Informe completo: La verdadera identidad de los que se hacen llamar “#Palestinos”

En éste estudio presento el verdadero origen e identidad del pueblo árabe comúnmente conocido como “palestinos”, y los muchos mitos difusos acerca de ellos. Este estudio es absolutamente neutral y objetivo, basado únicamente en evidencias históricas y arqueológicas así como en otros documentos, incluso fuentes árabes, y citando declaraciones de autoridades y personalidades islámicas.



Existen muchos mitos modernos -o más exactamente, mentiras- que podemos oír diariamente a través de los medios de comunicación como si fueran verdades, por supuesto, ocultando la verdad. Por ejemplo, cada vez que se menciona el Monte del Templo o Jerusalem, se recalca que es “el tercer lugar santo para los musulmanes”, pero ¿por qué no se dice nunca que es el PRIMER Lugar Santo de los judíos? ¡La información es evidentemente parcial!
Para hacer éste estudio lo más comprensible posible, será presentado en dos unidades:
·1) Mitos y evidencias acerca del origen e identidad del pueblo impropiamente llamado palestino;
·2) Mitos y evidencias en relación a Jerusalem y la Tierra de Israel.

Origen e identidad de los palestinos

Los palestinos son el más reciente de todos los pueblos sobre la faz de la tierra, y comenzaron a existir en un solo día a causa de una especie de fenómeno sobrenatural único en la historia de la humanidad, como es testificado por Walid Shoebat, un ex-terrorista de la OLP que logró reconocer la mentira por la cual estaba luchando y la verdad que estaba combatiendo:
“ ¿Por qué el 4 de junio del 1967 yo era un jordano y de repente al otro día me transformé en un palestino? ”
“A nosotros no nos importaba que hubiera un gobierno jordano. La enseñanza que debíamos lograr la destrucción de Israel era parte definida en nuestro currículum, pero nos considerábamos a nosotros mismos como jordanos hasta que los judíos regresaron a Jerusalem. Entonces improvisamente, todos éramos palestinos – quitaron la estrella de la bandera de Jordania y en un momento tuvimos la bandera palestina”.
“Cuando finalmente me di cuenta de las mentiras y mitos que me enseñaron, es mi deber como persona honesta desenmascararlos”.
Ésta declaración de un verdadero “palestino” debe tener algún significado para un observador sinceramente neutral. De hecho, no existe una tal cosa como el pueblo palestino, o una cultura palestina, o una lengua palestina, o una historia palestina.
Nunca existió un estado palestino, ni ha sido jamás encontrado ningún resto arqueológico o moneda palestina. Los actuales “palestinos” son un pueblo árabe, de cultura árabe, lengua árabe, historia árabe.
Ellos tienen sus propios estados árabes desde donde emigraron a la Tierra de Israel hace aproximadamente un siglo atrás con el fin de contrastar la inmigración judía.
Ésta es la verdad histórica. Ellos eran jordanos (otra reciente invención británica, porque jamás existió ningún pueblo conocido como “jordanos”), después de la Guerra de los Seis Días, en la que Israel derrotó en manera categórica y aplastante la coalición de nueve estados árabes y tomó legítimamente poseso de Judea y Samaria, los habitantes árabes de esas regiones experimentaron una especie de milagro antropológico y descubrieron que eran palestinos – algo que no sabían el día anterior.
Por supuesto, ésta gente, teniendo una nueva identidad debían construirse artificialmente una historia, es decir, debían robar la historia de algún otro, y el único modo para lograr que las víctimas de tal robo no se quejaran era que éstas no existieran más. Entonces, los líderes palestinos se arrogaron dos linajes contradictorios de antiguos pueblos que habitaron en la Tierra de Israel: los cananeos y los filisteos. Consideremos ahora ambos antes de proseguir con la cuestión palestina.

Los cananeos:

Los cananeos son históricamente reconocidos como los primeros habitantes de la Tierra de Israel, antes que se establecieran allí los hebreos. De hecho, el nombre geográfico correcto de la Tierra de Israel es Canaán, no “Palestina” (que es una invención romana, como veremos más adelante). Los cananeos consistían en diferentes tribus, que pueden distinguirse en dos grupos principales: los septentrionales o cananeos de la costa y los meridionales o cananeos de la montaña.
·Los cananeos septentrionales poblaban la costa oriental del Mar Mediterráneo desde la parte sudoriental del golfo de Iskenderun hasta las proximidades del golfo de Haifa. Sus ciudades principales eran Tzur (Tiro), Tzidon (Sidón), Gebal (Byblos), Arvad, Ugarit, y son más conocidos en la historia por su nombre griego, Fenicios, pero ellos se llamaban a sí mismos “Kana’ana” or “Kinajnu”.
No fundaron ningún reino unificado sino más bien se organizaron en ciudades autónomas, y no eran un pueblo guerrero sino hábiles comerciantes, navegantes y constructores.
Los fenicios hablaban el arameo, idioma que adoptaron de sus vecinos semitas, lengua que era estrechamente emparentada con el hebreo (¡no con el árabe!). Fenicios e israelitas no necesitaban intérpretes para entenderse.
Les tocó el mismo destino que al antiguo Reino de Israel y cayeron bajo la dominación asiria, luego babilónica, persa, macedonia, seléucida y romana. A través de la historia los fenicios se mezclaron con diferentes pueblos que habitaron en su tierra, principalmente griegos y armenios.
Durante la expansión islámica fueron arabizados, sin embargo, nunca fueron completamente asimilados, y su actual nación es el Líbano, erróneamente considerada como un país “árabe”, una etiqueta la el pueblo libanés rechaza. A diferencia de los estados árabes, el Líbano tiene un nombre oficial en estilo democrático-occidental, “República del Líbano”, sin el adjetivo “árabe” que se requiere en la denominación de todo estado árabe.
La única mención del término árabe en la constitución libanesa se refiere a la lengua oficial del estado, lo que no significa que el pueblo libanés sea árabe, en la misma manera que el idioma oficial de la Argentina es el español sin que esto califique a los argentinos como españoles.
Los comúnmente llamados palestinos no son libaneses (aunque algunos de ellos provienen del Líbano ocupado por Siria), por lo cual no son fenicios (cananeos). De hecho, en Líbano los palestinos son “refugiados” y no se identifican con la población local.
·Los cananeos meridionales habitaron en la región montañosa desde el Golan hacia el sur, en ambos lados del Yarden (Jordán) y sobre la costa del Mediterráneo desde el golfo de Haifa hasta Yafo, que es el Canaán bíblico.
Consistían en varias tribus de extracciones diferentes: además de los cananeos propiamente dichos, (fenicios), estaban los amorreos, hititas y pueblos hurritas como los jebuseos, heveos y horeos, todos ellos asimilados dentro del contexto arameo-cananeo. Nunca constituyeron un estado unificado ni organizado, sino que se mantuvieron dentro de un sistema de alianzas tribales.
Cuando los primeros hebreos llegaron a Canaán compartieron la tierra pero no se mezclaron, porque era prohibido a la familia de Avraham contraer matrimonio con cananeos. Sin embargo, once de lso doce hijos de Yakov tomaron mujeres cananeas (el otro hijo tomó una egipcia), y desde entonces, las Tribus de Israel comenzaron a mezclarse con los habitantes locales.
Después del Éxodo, cuando los israelitas conquistaron la Tierra, hubo algunas guerras entre ellos y los cananeos en todo el periodo de los Sofetim (Jueces), hasta que los cananeos fueron definitivamente sometidos por el Rey David.
En aquél tiempo, la mayoría de los cananeos estaban emparentados con los israelitas, otros voluntariamente aceptaron la Torah y pasaron a ser israelitas, otros se unieron al ejército de Israel o de Judá.
En efecto, los cananeos son raramente mencionados durante el periodo de los Reyes, generalmente en referencia a sus costumbres paganas que introdujeron entre los israelitas, pero ya no como un pueblo distinto, porque habían sido completamente asimilados dentro de la nación israelita. Cuando los asirios invadieron el Reino de Israel, no dejaron aparte ningún cananeo, pues ya habían pasado a ser todos israelitas en aquél tiempo. Lo mismo sucedió cuando los babilonios deportaron la población del Reino de Judá.
Por lo tanto, el único pueblo que puede trazar un linaje que conduzca hasta los antiguos cananeos son los judíos, no los palestinos, porque cananeos no existían después del siglo 8 a.e.c. y no fueron aniquilados sino asimilados en el pueblo judío.
Conclusión: los palestinos no pueden reclamar ninguna descendencia de los antiguos cananeos – en tal caso, ¿Por qué no pretender también los “territorios ocupados” por Siria, es decir, el Líbano? ¿Por qué no hablan el idioma de los antiguos cananeos, que era el hebreo? Porque NO son cananeos!

Los filisteos

Es del término “filisteo” que el nombre “palestino” ha sido tomado. En realidad, los antiguos filisteos y los modernos palestinos tienen algo en común: ¡ambos son invasores de otras tierras! Ése es precisamente el significado de su nombre, que no es una denominación étnica sino un adjetivo aplicado a ellos: peleshet, del verbo “pelesh”, “secesionistas”, “intrusos” o “invasores”.
Los filisteos eran una confederación de pueblos no-semíticos provenientes de Creta, las islas del Egeo y Asia Menor, conocidos también como “Pueblos del Mar”. Las principales tribus eran Tzekelesh, Shardana, Akhaiusha, Danauna, Tzakara, Mása o Meshuesh, Uashesh, Teresh o Tursha, Keshesh o Karkisha, Lukka y Labu.
La patria original del grupo dominante en la federación filistea, o sea los “pelesati”, era la isla de Creta. Cuando la civilización minoica colapsó, también la cultura minoica desapareció de Creta, porque invasores de Grecia tomaron el control de la isla. Estos antiguos que cretenses llegaron al sur de Canaán eran conocidos como “pelishtim” por los hebreos y cananeos (que se aliaron para combatir contra los invasores).
También invadieron Egipto y fueron derrotados por el faraón Ramsés III en el siglo 12 a.e.c. Los filisteos estaban organizados en ciudades-estado, siendo el núcleo principal la Pentápolis: Gaza, Ashdod, Ashkelon, Gath y Ekron, y su territorio era sobre la costa del Mediterráneo, un poco más amplio que la actual “Franja de Gaza” – ¡no la entera Judá, nunca llegaron a conquistar Hevron, Jerusalem o Jericó!
Los Pueblos del Mar que invadieron Egipto fueron expulsados hacia otras tierras del Mediterráneo y no evolucionaron para pasar a ser ningún pueblo árabe, sino que desaparecieron y ya no eran más reconocibles en tiempos de los romanos.
Aquellos que vivían en Canaán fueron derrotados por el Rey David y reducidos a la insignificancia, los mejores guerreros de ellos fueron elegidos por David como su guardia personal. Los filisteos que aún quedaron en Gaza fueron sometidos por Sargón II de Asiria y después de aquél tiempo, desaparecieron definitivamente de la historia. Nunca más fueron mencionados desde el retorno de los judíos de Babilonia.
Conclusión: no hay una sola persona en el mundo que pueda probar de tener ascendencia filistea, sin embargo, si los palestinos insisten, deben reconocerse a sí mismos como invasores en Israel, y deben reclamar a Grecia que les devuelva la isla de Creta! Los filisteos se extinguieron, y toda alusión a una supuesta relación genética con ellos es completamente falsa pues es históricamente imposible de establecer.
En todo caso, reclamar una heredad filistea es inútil pues no puede legitimar ninguna tierra en la cual ellos han sido ocupantes extranjeros y no habitantes nativos.
Los filisteos no eran árabes, y la única característica en común entre ambos pueblos es que en Israel deben ser considerados como invasores, los filisteos desde el mar y los árabes del desierto. Ellos no quieren a Jerusalem porque sea su ciudad, que no lo es y nolo ha sido nunca, ellos simplemente quieren quitársela a los judíos, a quienes ha siempre pertenecido por tres mil años. Los filisteos trataron de quitar a los israelitas el Arca del Pacto, los palestinos modernos tratan de quitarles la Ciudad del Pacto.
Los palestinos: No, ellos no son ningún pueblo antiguo, aunque lo digan. Ellos nacieron en un solo día, después de una guerra que duró seis días en 1967 e.c. Si ellos fueran verdaderos cananeos, hablarían en hebreo y reclamarían a Siria que les dé las tierras ocupadas en el Líbano, pero no lo son. Si fueran filisteos, reclamarían la isla de Creta a Grecia y reconocerían que no tienen nada que ver con la Tierra de Israel, y pedirían excusas a Israel por haber robado el Arca del Pacto.

La tierra llamada “Palestina”

En el siglo 2 e.c., el último intento de los judíos de lograr la independencia del Imperio Romano terminó con el famoso evento de Másada, que es históricamente documentado y universalmente reconocido como el hecho que determinó la Diáspora Judía en manera definitiva. La Tierra donde éstos eventos ocurrieron era hasta entonces conocida como la provincia de Judæa, y no existe ninguna mención de algún lugar llamado “Palestina” antes de ése tiempo.
El emperador romano Adriano estaba muy enfadado con la Nación Judía y decidió eliminar el nombre de Israel y de Judá de la faz de la tierra, para que no hubiera más memoria del país que pertenecía a aquél pueblo rebelde. Entonces decidió reemplazar la denominación de aquella provincia romana y recurrió a la historia antigua para hallar un nombre que pudiera ser apropiado, y encontró que un pueblo extinto que era desconocido en tiempos romanos, llamado “filisteos”, habitó una vez en ésa área y eran enemigos de los israelitas.
Por lo tanto, según la escritura latina, inventó el nuevo nombre: “Palæstina”, un nombre que sería también odioso para los judíos recordándoles sus antiguos rivales.
El emperador hizo esto con el propósito explícito de eliminar todo vestigio de la memoria de la historia judía. Los antiguos romanos, como los modernos palestinos, han cumplido la Profecía de las Escrituras que declara:
“Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, y han entrado en consejo contra tus elegidos. Han dicho: ‘Venid, y cortémoslos de ser pueblo, y no haya más memoria del nombre de Israel’.” – Tehilim 83:3-4 (Salmo 83:3-4).
Pero fracasaron, porque Israel todavía vive. Toda persona honesta reconoce que no existe mención del nombre Palestina en la historia antes que los romanos re-denominaran la provincia de Judea, que tal nombre no se encuentra en ningún documento de la antigüedad, no se halla escrito en la Biblia, ya sea en las Escrituras Hebreas como en el Testamento Cristiano, ni tampoco en registros asirios, o persas, macedonios, ptolemaicos, seléucidas o otras fuentes griegas, y que ningún pueblo “palestino” ha sido jamás mencionado, ni siquiera por los romanos que inventaron el término. Si los “palestinos” supuestamente fueran los habitantes históricos de la Tierra Santa, ¿por qué no combatieron por la independencia de la ocupación romana como hicieron los judíos? ¿Cómo es posible que ningún líder palestino dirigiendo una revuelta contra los invasores romanos haya sido mencionado en algún documento histórico? ¿Por qué no resulta ningún grupo de rebeldes palestinos, como por ejemplo los Zelotes judíos? ¿Por qué todos los documentos históricos mencionan a los judíos como los habitantes nativos, y también griegos, romanos y otros como extranjeros que vivían en Judea, pero no se nombra ningún pueblo palestino, ni como nativos ni como extranjeros? Es más, no hay ninguna referencia a algún pueblo palestino en el Qur’an (Corán), aunque los musulmanes dicen que su profeta estuvo una vez en Jerusalem (un evento que no se menciona en el Corán). Resulta evidente que él nunca encontró ningún palestino en toda su vida, ni tampoco sus sucesores.
El califa Salahuddin al-Ayyub (Saladino), conoció a los judíos y cortésmente les invitó a establecerse en Jerusalem, que él reconocía como la Patria de ellos, pero nunca vio a ningún palestino… ¡Decir que los palestinos son el pueblo original de Eretz Israel no está sólo en contra de la historia secular sino también en contra de la historia islámica!
El nombre “Falastin” que los árabes usan hoy para decir “Palestina” no es un nombre árabe, sino que ha sido adoptado y adaptado del latín Palæstina. ¿Cómo puede un pueblo árabe tener un nombre occidental en lugar de uno en la propia lengua? Porque el uso del término “palestino” para un grupo árabe es solamente una creación política moderna sin ninguna base histórica o étnica, y no indica algún pueblo antes del 1967. Un escritor y periodista árabe declaró:
“Jamás existió una tierra llamada Palestina gobernada por palestinos. Los palestinos son árabes, indistinguibles de los jordanos (otra invención reciente), sirios, iraquíes, etc. Tened en mente que los árabes controlan el 99.9 por ciento del Medio Oriente. Israel representa un décimo del uno por ciento de las tierras. Pero eso es demasiado para los árabes. Ellos quieren poseer todo. Y éste es en definitiva el motivo del conflicto con Israel… No importa cuántas concesiones de territorio los israelíes hagan, nunca será suficiente”.
– Joseph Farah, “Mitos del Medio Oriente” –

Tomemos en consideración lo que otros árabes han dicho:

“No existe ningún país que se llame Palestina. ‘Palestina’ es un término inventado por los Sionistas. No hay ninguna Palestina en la Biblia. Nuestro país ha sido por siglos parte de Siria. ‘Palestina’ es ajena para nosotros. Son los Sionistas que han introducido este nombre”.
– Auni Bey Abdul-Hadi, líder árabe sirio en la British Peel Commission, 1937 –
“No existe ninguna cosa llamada Palestina en la historia, absolutamente no”.
– Profesor Philip Hitti, historiador árabe, 1946 –
“Es de público dominio el hecho que Palestina no es otra cosa que la Siria meridional”.
– Representante de Arabia Saudita en las Naciones Unidas, 1956 –
En cuanto a la Tierra Santa, el jefe de la delegación Siria en la Conferencia de Paz de París en febrero 1919 dijo:
“La única dominación árabe desde la Conquista en el 635 E.C. apenas duró como tal 22 años”.
Las declaraciones precedentes, hechas por políticos árabes, fueron anteriores al 1967, porque no tenían la más mínima idea de la existencia de ningún pueblo palestino. ¿Cómo y cuándo ellos cambiaron idea y decidieron que tal pueblo existe? Cuando el Estado de Israel renació en 1948, los “palestinos” no existían aún, los árabes todavía no habían descubierto ese “antiguo” pueblo.
Estaban muy ocupados con el propósito de aniquilar el nuevo Estado Soberano y no tenían intención de crear ninguna entidad palestina, sino solamente distribuir la tierra entre los estados árabes ya existentes.
Fueron derrotados. Trataron nuevamente de destruir Israel en 1967, y fueron humillados en sólo seis días, en los que perdieron la tierra que habían usurpado en 1948.
En aquellos 19 años de ocupación árabe de Jerusalem, Judea, Samaria y la Franja de Gaza, ni Jordania ni Egipto sugirieron la idea de crear un estado “palestino”, porque los aún inexistentes palestinos jamás habrían reclamado el supuesto derecho de tener un propio estado… Paradójicamente, durante el mandato británico, ningún grupo árabe era llamado “palestinos”, sino los judíos!

Lo que otros árabes han declarado después de la Guerra de los Seis Días:

“No hay diferencias entre los jordanos, palestinos, sirios y libaneses. Somos, todos, parte de una misma nación. Es sólo por razones políticas que subrayamos con énfasis nuestra identidad palestina… Sí, la existencia de una identidad palestina separada sirve sólo por propósitos tácticos. La fundación de un estado palestino es una nueva arma para continuar la batalla contra Israel”.
– Zuhair Muhsin, comandante militar de la OLP y miembro del consejo ejecutivo de la OLP –
“Ustedes no representan a Palestina tanto como nosotros. Nunca olviden éste punto: No existe tal cosa como un pueblo palestino, no existe ninguna entidad palestina, existe sólo Siria. Ustedes son parte integrante del pueblo sirio, Palestina es parte integrante de Siria. Por lo tanto somos nosotros, las autoridades sirias, los verdaderos representantes del pueblo palestino”.
– El dictador sirio Hafez Assad al líder de la OLP Yassir Arafat –
“Cuando yo vivía en Palestina, todas las personas que yo conocí podían trazar su ascendencia hasta el país de origen del cual vinieron sus bisabuelos. Todos sabían perfectamente que sus orígenes no provenían de los cananeos, pero irónicamente, ésta era una de las materias que nuestra educación sobre el Medio Oriente incluye.
¡El hecho es que los palestinos de hoy son inmigrantes de las naciones vecinas! Yo crecí sabiendo perfectamente que la historia y los orígenes de los palestinos de hoy provenían as de Yemen, Arabia Saudita, Marruecos, cristianos de Grecia, sherkas musulmanes de Rusia, musulmanes de Bosnia, y los vecinos jordanos.
Mi abuelo, que era un dignatario en Bethlehem, casi perdió su vida ante Abdul Qader Al-Husseni (el líder de la revolución palestina) después de haber sido acusado de haber vendido tierras a los judíos. El nos sabía decir que su pueblo Beit Sahur (Campos del Pastor) en el distrito de Bethlehem era desierto antes que su padre se estableciera allí con otras seis familias. El pueblo ha crecido ahora hasta 30.000 habitantes”.
– Walid Shoebat, un árabe “ex-palestino” –

¿Desde cuándo los “palestinos” viven en “Palestina”?

Según los extravagantes conceptos de las Naciones Unidas, toda persona que pasó DOS AÑOS (!!!) en “Palestina” antes de 1948, con o sin pruebas, es un “palestino”, así como todos sus descendientes. De hecho, los líderes de la OLP demandan el “derecho” de todos los palestinos a regresar a la tierra que ellos ocuparon antes de junio de 1967 e.c., pero se refutan con vehemencia de regresar a la tierra donde vivían sólo 50 años antes, es decir, en 1917 e.c. ¿Por qué? Porque si aceptaran hacerlo, tendrían que establecerse nuevamente en Irak, Siria, Arabia, Libia, Egipto… y sólo un puñado de árabes permanecería en Israel (por Israel se entiende toda la Tierra entre el río Jordán y el Mar Mediterráneo, más la región del Golan).
Es enteramente documentado que los primeros habitantes de Eretz Israel eran los pioneros judíos, y no los árabes llamados palestinos. Algunos testigos oculares han escrito sus memorias acerca de la Tierra antes de la inmigración judía:
“No hay ni una aldea solitaria a través de toda la extensión (valle de Jezreel, Galilea); no por treinta millas en cualquier dirección… Uno puede recorrer diez millas en la región sin ver un alma viva. Para experimentar el tipo de soledad que causa tristeza, ven a Galilea… Nazaret es abandono… Jericó yace en desolada ruina… Bethlehem y Bethania, en su pobreza y humillación… desposeídas de toda criatura viviente… Una región desolada cuyo suelo es rico, pero completamente despojado de toda… una expansión silenciosa, lúgubre… una desolación… Nunca vimos un ser humano en todo el recorrido… Difícilmente se ve un árbol o un arbusto en algún lado. Incluso el olivo y el cactus, aquellos amigos del suelo árido e indigno, han desertado… Palestina yace en silicio y cenizas… desolada y desamorada…”.
– Mark Twain, “The Innocents Abroad”, 1867 –
¿Dónde se habían escondido los palestinos que Mark Twain no los vió? ¿Dónde estaba aquél “antiguo” pueblo a mitad del siglo XIX? Por supuesto, los políticos árabes de hoy tratan de desacreditar a Mark Twain e insultarlo y culparlo de racismo. Sin embargo, resulta que había otras personas que no lograron reconocer a ningún palestino en aquellos tiempos, ni antes:
“En 1590 un ‘simple visitante inglés’ en Jerusalem escribió: ‘Nada allí es interesante excepto un poco de las viejas murallas que aún permanecen, todo el resto es matas, espinos y cardos’.”.
– Gunner Edward Webbe, Palestine Exploration Fund,
Quarterly Statement, p. 86; de Haas, History, p. 338 –
“la tierra en Palestina carece de gente que pueda cultivar su suelo”.
– Thomás Shaw, arqueólogo británico, mediados del s. XVIII –
“Palestina es una tierra arruinada y desolada”.
– El conde Constantine François Volney, autor e historiador francés del s. XVIII –
“Los árabes mismos no pueden ser considerados sino residentes temporarios. Plantaban sus tiendas en los campos o construían sus lugares de refugio en las ruinas de las ciudades. No han creado nada allí. Siendo extranjeros en esa tierra, nunca lograron ser los propietarios. El viento del desierto que los llevó allí también un día los llevará a otra parte sin que hayan dejado algún señal de su pasaje”.
– Comentarios de cristianos acerca de los árabes en Palestina en el s. XIX –
“Luego entramos en el distrito montañoso, y nuestros pasos se sentían sobre el lecho seco de un antiguo torrente, cuyas aguas deben haber sido abundantes en el pasado, así como la tenaz y turbulenta raza que una vez habitó esos salvajes montes. Debe haber existido algún cultivo unos dos mil años atrás.
Las montañas, o grandes montes rocosos que circundan este pasaje rústico, tienen crestas sobre sus laderas hasta la cima; en estas terrazas paralelas hay aún algo de suelo verde: cuando el agua fluía aquí, y el país era habitado por esa extraordinaria población que, según las Sacras Historias, era numerosa en la región, estas terrazas de montaña deben haber sido jardines y viñedos, como los que vemos hoy a lo largo de las costas del Rin.
Ahora el distrito es completamente desértico, y se lo recorre entre lo que parece haber sido muchas cascadas petrificadas. No vimos animales en aquél paisaje rocoso; escasamente una docena de pequeñas aves durante todo el recorrido”.
– William Thackeray en “De Jaffa a Jerusalem”, 1844 –
“El país está considerablemente despoblado de habitantes y por lo tanto su mayor necesidad es de presencia humana”.
– James Finn, cónsul británico en 1857 –
“Hay muchas pruebas, como antiguas ruinas, acueductos rotos, y restos de viejas rutas, que muestran que el país no ha sido siempre tan desolado como se ve ahora. En la porción de llanura entre Monte Carmel y Jaffa difícilmente se halla alguna aldea o otras señales de vida humana. Hay algunos rudos molinos que han sido arrastrados por la corriente de antiguos torrentes. Un viaje de una hora más nos llevó a las ruinas de la antigua Cesarea, que un tiempo fue una ciudad de doscientos mil habitantes, y la capital romana de Palestina, pero ahora completamente desierta.
A la puesta del sol notamos el puerto desolado, que una vez estaba repleto de naves, y miramos en vano hacia el mar tratando de ver algún barco. En éste que fue un mercado populoso, pleno de rumor del tráfico, reinaba el silencio del desierto. Después de cenar nos reunimos en nuestra tienda como siempre para hablar de los sucesos del día, o de la historia de la localidad. Sin embargo era triste, cuando me recostaba en la noche, a escuchar el rumor de las olas y a pensar en la desolación a nuestro alrededor”.
– B. W. Johnson, en “Young Folks in Bible Lands”, cap. IV, 1892 –
“El área era despoblada y permanecía económicamente muerta hasta la llegada de los primeros pioneros Sionistas en los 1880s, que vinieron a reconstruir la Tierra Judía. El país ha seguido siendo “la Tierra Santa” en la conciencia religiosa e histórica de la humanidad, que la relaciona con la Biblia y la historia del pueblo judío.
El desarrollo del país producido por los judíos ha atraído también gran número de otros inmigrantes – judíos y árabes. La ruta que va desde Gaza hacia el norte era sólo un camino usado en el verano apropiado para camellos y carros… Las casas eran todas de barro. No se veían ventanas…
Los arados que se usaban eran de madera… Las cosechas eran muy pobres… Las condiciones sanitarias en la aldea [Yabna] eran horribles… Las escuelas no existían… La tasa de mortalidad infantil era altísima… La parte occidental, hacia el mar, era prácticamente un desierto… Las aldeas en ésta área eran pocas y escasamente pobladas. Muchas ruinas de poblados dispersas en el área, porque debido a la difusión de la malaria, muchas aldeas fueron abandonadas por sus habitantes”.
– Informe de la British Royal Commission, 1913 –
La lista de viajeros y peregrinos a través de los siglos XVI hasta XIX e.c. que coinciden en dar descripciones similares de la Tierra Santa es muy larga, incluyendo Alphonse de Lamartine, Sir George Gawler, Sir George Adam Smith, Siebald Rieter, sac. Michael Nuad, Martin Kabatnik, Arnold Van Harff, Johann Tucker, Felix Fabri, Edward Robinson y otros. Todos ellos hallaron el país casi vacío, exceptuando las comunidades judías en Jerusalem, Shchem, Hevron, Haifa, Safed, Irsuf, Cesarea, Gaza, Ramleh, Acre, Sidon, Tzur, El Arish, y algunos poblados en Galilea:
Ein Zeitim, Pekiin, Biria, Kfar Alma, Kfar Hanania, Kfar Kana y Kfar Yassif. Incluso Napoleón I Bonaparte, habiendo visto la necesidad que la Tierra Santa fuera poblada, tuvo en mente programar un retorno masivo de los judíos de Europa para que se establecieran en el país que él reconocía como de ellos – evidentemente, el emperador no vio a ningún “palestino” reclamando derechos históricos sobre la Tierra Santa, cuyos pocos habitantes eran casi todos judíos.
Además, muchos documentos árabes confirman el hecho que la Tierra Santa era de población y cultura judía a pesar de la Diáspora:
·En 985 e.c. el escritor árabe Muqaddasi se quejaba que en Jerusalem la gran mayoría de la población era judía, diciendo que “la mezquita está vacía y sin adoradores…”.
  • Ibn Khaldun, uno de los más acreditados historiadores árabes, en 1377 e.c. escribió:
  • “La soberanía judía en la Tierra de Israel dura por más de 1400 años… Fueron los judíos que implantaron la cultura y las costumbres del asentamiento permanente”.
    Después de 300 años de dominación árabe en la Tierra Santa, Ibn Khaldun testificó que la cultura y las tradiciones judías eran todavía dominantes. En aquél tiempo no había ninguna evidencia de raíces o cultura “palestinas”.
    ·El historiador James Parker escribió: “Durante el primer siglo después de la conquista árabe [670-740 e.c.], el califa y los gobernadores de Siria y la Tierra Santa reinaban enteramente sobre súbditos cristianos y judíos. Aparte de los beduinos en tiempos precedentes, los únicos árabes al oeste del Jordán eran los de las guarniciones”.
    Aún cuando los árabes dominaron la Tierra desde el 640 e.c. hasta el 1099 e.c., nunca fueron la mayoría de la población. Casi todos los habitantes eran cristianos (asirios y armenios) y judíos.
    Si los documentos históricos, comentarios escritos por testigos oculares y declaraciones de los estudiosos árabes de mayor prestigio no son aún suficientes, citemos entonces la más importante autoridad para los árabes musulmanes:
    “Entonces Nosotros [Alá] dijimos a los Hijos de Israel: ‘habitad seguramente en la Tierra Prometida. Y cuando la última admonición pasará, os reuniremos allí en gran multitud’.”.
    – Qur’an 17:104 –
    Todo musulmán sincero debe reconocer la Tierra que ellos llaman “Palestina” como la patria Judía, según el libro que ellos consideran ser el más sagrado y la última revelación de Alá.

    Continuidad de la presencia judía en la Tierra Santa

    Siempre que se trata la cuestión de la población judía en Israel, se da por sabida la idea que los judíos están “regresando” a la propia Patria después de dos milenios de exilio. Es verdad que tal es el caso de la mayoría de los judíos, pero no de todos ellos.
    No es correcto decir que la entera nación judía estaba en el exilio. El largo exilio, conocido como Diáspora, es un hecho documentado que prueba la legitimidad del reclamo judío de la Tierra de Israel, y fue la consecuencia de las Guerras Judaicas de independencia del Imperio Romano.
    Si los “palestinos” supuestamente fueran los habitantes históricos de la Tierra Santa, ¿Por qué no lucharon por la independencia de la ocupación romana como hicieron los judíos? ¿Cómo es posible que ni siquiera un solo líder palestino dirigiendo una revuelta contra los invasores romanos sea mencionada en ningún documento histórico? ¿Por qué no se habla de ningún grupo revolucionario palestino, como por ejemplo los Zelotes judíos? ¿Por qué todos los documentos históricos mencionan a los judíos como los habitantes nativos, y griegos, romanos y otros como extranjeros residentes en Judea, pero ningún pueblo palestino, ni como nativo ni como extranjero?.
    Después de la última guerra judaica en el s. 2 e.c., el emperador Adriano saqueó Jerusalem en el 135 e.c. y le cambió el nombre por Ælia Capitolina, y el nombre de Judæa por Palæstina, para eliminar la identidad judía de la faz de la tierra. La mayoría de los judíos fueron expulsados de su propia Tierra por los romanos, hecho que determinó el inicio de la grande Diáspora. Sin embargo, pequeños grupos de judíos permanecieron en la provincia que fue denominada “Palestina”, y sus descendientes habitaron en el propio país continuamente a través de generaciones hasta que los pioneros Sionistas comenzaron el retorno en masa en el s. XIX.
    Por lo tanto, el reclamo judío de la Tierra de Israel es justificado no sólo en base a la antigua Promesa Bíblica, sino también por una presencia permanente de judíos como la única comunidad étnica autóctona existente en la Tierra Santa. A través de los siglos y bajo diferentes dominaciones, los judíos “palestinos” nunca se sometieron a la asimilación sino que conservaron su identidad espiritual y cultural, así como las relaciones con otras comunidades judías en el Medio Oriente.
    El continuo flujo de judíos Mizrachim (orientales) y Sefaradim (mediterráneos, españoles) hacia la Tierra Santa contribuyó a mantener la existencia de la población judía en el área. Ésta presencia judía permanente en la impropiamente llamada Palestina precede de muchos siglos a la llegada del primer conquistador árabe.
    Aún cuando Jerusalem fue declarada prohibida para los judíos en diferentes periodos (desde que los romanos prohibieron a todos los judíos entrar en la Ciudad), muchos de ellos se establecieron en las inmediatas proximidades y en otros poblados y aldeas de la Tierra Santa.
    Una comunidad judía se estableció en el Monte Sión. El dominio romano y luego bizantino fueron opresivos; a los judíos fue prohibido hacer oraciones en el Kotel, donde estuvo el Santo Templo. Los persas sasánidas tomaron el control sobre Jerusalem en el 614 e.c. aliados con los judíos locales, pero cinco años más tarde la Ciudad cayó nuevamente bajo control bizantino, aunque efímeramente porque en el 638 e.c. Jerusalem fue capturada por el califa Omar.
    Ésa fue la primera vez que un líder árabe puso el pie en la Ciudad Santa, habitada por pueblos no-árabes (judíos, asirios, armenios, griegos y otras comunidades cristianas). Después de siglos de opresión romano-bizantina, los judíos dieron la bienvenida a los conquistadores árabes con la esperanza que sus condiciones mejorasen.
    Los árabes encontraron una fuerte identidad judía en Jerusalem y alrededores; los judíos vivían en todo distrito del país y en ambos lados del Jordán. De hecho, los “palestinos” que habitaban históricamente en la Tierra Santa no eran otros que los mismos judíos! Ciudades como Ramallah, Jericó y Gaza eran enteramente judías en aquél tiempo.
    Los árabes, no teniendo ningún nombre en la propia lengua para denominar ésta región, adoptaron el nombre latino “Palæstina”, que tradujeron al árabe como “Falastin”.
    Los primeros inmigrantes árabes que se establecieron en la impropiamente llamada Palestina – o, según la moderna concepción de la ONU, los primeros “refugiados palestinos” – eran judíos árabes, es decir nabateos que habían adoptado el judaísmo. Antes del islam, centros prósperos como Khaybar y Yathrib (re-denominada Medina) eran ciudades judío-nabateas.
    Cuando había carestía en el país, la gente se dirigía a Khaybar; los judíos siempre tenían frutos, y sus campos producían y eran irrigados con abundancia de agua. Cuando las hordas musulmanas conquistaron la Península Arábiga, toda esa riqueza fue reducida a ruinas; los musulmanes perpetraron masacres contra los judíos y los reemplazaron con masas de fellahin ignorantes sometidos a la nueva religión. Los sobrevivientes debieron escapar y refugiarse en la Tierra Santa, principalmente en Jericó y Dera’a, a ambos lados del Jordán.
    Los califas árabes (omeyas, abasidas y fatimidas) controlaron la Tierra Santa hasta el 1071 e.c., cuando Jerusalem fue capturada por los turcos seléucidas, y después de ése momento, nunca más cayó bajo dominación árabe. Durante todo ése periodo, los árabes no establecieron ninguna estructura social permanente, sino se limitaron a gobernar sobre los habitantes nativos no-árabes, cristianos y judíos. Todo observador honesto notará que los árabes dominaron la Tierra Santa tres siglos menos que cuanto dominaron España!
    En el 1099 E.C., los cruzados europeos conquistaron la impropiamente llamada Palestina y establecieron un reino que fue políticamente independiente, pero nunca desarrollaron una identidad nacional; era sólo una guarnición militar de la Europa “cristiana”.
    Los cruzados eran perversos y trataron por todos los medios de eliminar toda expresión de la cultura judía, pero todos sus esfuerzos terminaron sin éxito. En el 1187., los judíos participaron activamente con Salah-ud-Din Al’Ayyub (Saladino) contra los cruzados en la conquista de Jerusalem. Saladino, que fue el más grande conquistador musulmán, no era un árabe sino un kurdo.
    Los cruzados tomaron Jerusalem nuevamente desde 1229 hasta 1244 e.c., cuando la Ciudad fue capturada por los jwarezmios. Siguió un periodo de caos y de invasiones mongolas hasta el 1291 e.c., cuando los mamelucos completaron la conquista de casi todo el Medio Oriente y pusieron su capital en El Cairo, Egipto.
    Los mamelucos eran originalmente mercenarios del Asia Central y del Cáucaso empleados por los califas árabes; una mezcolanza de pueblos cuyo contingente principal era compuesto por cumanos, una tribu turca conocida también como kipchak, relacionada con los seléucidas, kimaks y otros grupos.
    Se caracterizaban por su comportamiento ambiguo, porque los mercenarios cumanos frecuentemente servían ejércitos enemigos contemporáneamente. Los soldados mamelucos aprovecharon del momento propicio para tomar el poder para sí mismos, y aún cuando fueron despojados de su dominio, siguieron siendo empleados como guerreros por los sultanes otomanos y últimamente por Napoleón Bonaparte.
    En el 1517, Jerusalem y toda la Tierra Santa fueron conquistados por los turcos otomanos y permanecieron bajo éste dominio por cuatro siglos, hasta el 1917, cuando los británicos capturaron Jerusalem y establecieron el “Mandato de Palestina”. Fue el fin del Imperio Otomano, que hasta entonces poseía todos los que ahora son países árabes. De hecho, desde la caída del califato abasida en el 945 e.c., no existió ninguna entidad política árabe en el Medio Oriente por un milenio!
    A inicios del siglo XX, la población de Judea y Samaria –impropiamente llamada “Cisjordania”– contaba con menos de 100.000 habitantes, de los cuales la mayoría eran judíos. Gaza no tenía más de 80.000 habitantes “nativos” en el 1951, a la conclusión de la Guerra de Independencia de Israel contra todo el mundo árabe.

    Gaza fue ocupada por los árabes:

    ¿Cómo es posible que en sólo 50 años haya crecido de 80.000 a más de un millón de personas? ¿Son todos esos árabes de Gaza tan hábiles para procrearse en manera sobrenatural? La inmigración masiva es la ÚNICA explicación plausible para tal crecimiento demográfico.
    La ocupación árabe entre el 1948 y el 1967 constituyó una gran oportunidad para los líderes árabes para promover la inmigración masiva de “palestinos” (una mezcolanza de inmigrantes árabes) en Judea, Samaria y Gaza de todo país árabe, principalmente de Egipto, Siria, Líbano, Irak y Jordania. De hecho, desde 1950 hasta la Guerra de los Seis Días, bajo dominio Jordano, fueron fundados más de 250 asentamientos árabes en Judea y Samaria.
    La reciente construcción de las casas árabes resulta demasiado evidente en base a los materiales usados para construirlas: cemento armado y bloques. El gobierno israelí admite de haber permitido a más de 240.000 trabajadores entrar en Judea y Samaria a través de la frontera con Jordania desde la Conferencia de Oslo ‒ sólo para permitirles de establecerse en esos territorios como colonos árabes. El número real es probablemente mayor.
    Si cientos de miles de trabajadores inmigrantes del Medio Oriente están llegando a Judea, Samaria y Gaza, ¿por qué se requiere a Israel de darles trabajo? En realidad es el contrario, está ayudando económicamente ésta gente que se rehúsa de aceptar la ciudadanía israelí o jordana; Israel está sólo atrayendo más inmigrantes. Arabia Saudita en un solo año expulsó más de 1.000.000 de inmigrantes sin ciudadanía.
    Basta que alguno piense que todos ellos son “palestinos”, considerando la definición de “palestino” según las Naciones Unidas: todos los árabes que han pasado DOS AÑOS en “Palestina” antes del 1948, y sus descendientes ‒con o sin alguna prueba o documento‒. Ésta definición fue específicamente designada para incluir colonos inmigrantes árabes (¡no colonos judíos!).
  • Fuente: PorIsrael.org y EstadoDeIsrael.com